En cualquier lugar la responsabilidad ciudadana se mide por la adecuada interacción que practican los individuos en la sociedad a la que pertenecen, y más de cerca en la comunidad donde residen.
La realidad es que una parte se manifiesta indiferente a los asuntos de envergadura que a todos atañe mientras que otros sin embargo participan en estos y otras responsabilidades de interés común.
Cuando muchas personas residen en edificios es necesario el respeto por los demás: desde evitar el derrame innecesario de agua que filtrará el líquido al vecino de abajo, hasta recoger desechos sólidos en recipientes adecuados y llevarlos a los contendores comunes y bajo ningún concepto lanzarlos desde los pisos más altos
Otras acciones son hacer del lugar donde él o ella viven un lugar mejor para que todos disfruten, es decir, respetar las leyes y normas que rigen la vida en la sociedad.
Según un sitio web consultado el concepto de «responsabilidad ciudadana» deviene, más allá del estricto sentido jurídico de la responsabilidad, el proceso de desarrollo de una actitud proactiva de pertenencia a una comunidad y de reconocimiento de las obligaciones que los ciudadanos tienen con relación a la sociedad de la cual forman parte: ayudar en la conservación de la naturaleza y mantenerse alejado de la agresividad y de la violencia.
Otras consideraciones es tratar a los animales con respeto. Practicar la empatía: Tratar de entender los sentimientos de los demás y ser compasivos. Respetar la diversidad: aceptar y valorar las diferencias entre las personas. Hacer nuevos amigos y ser amables con los demás. Llegar a tiempo a los compromisos y eventos. Ser generosos y compartir lo que tengamos con los demás. Usar las redes sociales y la tecnología de manera responsable.
Además contempla escuchar y mostrar respeto hacia los adultos y las personas mayores. Ser amables con nosotros mismos: Cuidar nuestra salud y bienestar.
También respetar el medio ambiente: cuidar la naturaleza y usar los recursos de manera sostenible. Ser ciudadanos activos: participar en actividades que beneficien a nuestra comunidad. Mantener limpio nuestro entorno: recoger la basura y mantener nuestras áreas limpias. Aceptar y valorar las diferencias entre las personas.
Sin olvidar ser generosos y compartir lo que tengamos con los demás, cuidar la naturaleza y usar los recursos de manera sostenible. Ser ciudadanos activos: Participar en actividades que beneficien a nuestra comunidad.
Se trata de un asunto serio que necesita una íntima reflexión ya que atañe a todos. Seremos ciudadanos responsables en la medida que tengamos conciencia de la importancia de serlo para beneficio de la comunidad.