No hay libro que se escriba sobre Fidel que no despierte interés de inmediato: si bien cada quien tiene una aproximación personal sobre su figura, hay consenso también en que el Líder Histórico de la Revolución Cubana –su vida, obra y pensamiento– constituye un universo aún por estudiar.
Esa profundización es, por muchas razones, necesaria para el proyecto de país que la Isla defiende; algunas de ellas se revelan en el libro Fidel Castro Ruz: El oficio de rebelde, de Romelia Pino Freyre; un texto que, en palabras del doctor en Ciencias Roberto Hernández, su presentador, aúna los enfoques filosófico, histórico y educativo, tanto en su intención como estructura, y no peca de didactismo simplón, para dar argumentos, apoyados en hechos, que refrendan una aseveración: Fidel es el mejor discípulo de Martí.
Presentado este miércoles en la sala polivalente La Plata, del Centro Fidel Castro Ruz, el texto –publicado bajo los sellos Ruth Casa Editorial, y Ciencias Sociales, del Grupo Editorial Nuevo Milenio– se dirige, según su sinopsis, «a un público amplio que necesita conocer desde su juventud o rememorar desde su madurez la belleza y el ritmo vertiginoso de nuestra Revolución en aquellos sus primeros tres años».
Para ello, la autora acude al análisis histórico y filosófico de los grandes combates que libró el Comandante en Jefe en esa etapa fundacional; cuando jugaron un papel determinante los diálogos con el pueblo, discursos y comparecencias: «Era un proceso educativo de las masas que transformó su vieja mentalidad hasta convertirlas en el sujeto indiscutible de la Revolución».
En resumen, en las 385 páginas del volumen se recogen procesos transformadores, a partir de los hechos y de la teoría que los sustentó. Hernández resaltó que la obra no rehúye el debate, y por eso reflexiona sobre aspectos como que identificar la ideología de la Revolución solamente con el marxismo-leninismo es un reduccionismo.
Carlos Tablada Pérez, presidente de Ruth Casa Editorial, afirmó que era imposible pensar en hacer una Revolución tan cerca de Estados Unidos, y fue posible porque Fidel cubanizó el marxismo-leninismo e hizo un aporte a la alianza obrero-campesina, y a la dictadura del proletariado: la categoría de pueblo; «él hizo posible lo imposible».
Lo principal de la Revolución Cubana es la ética, añadió Tablada, la hizo una generación que puso en el centro al ser humano; y opinó que este libro contribuye a dar los elementos prácticos del actuar del Comandante en Jefe al respecto.
La autora, Doctora en Ciencias Filosóficas, investigadora y profesora titular, aseguró que «a Fidel lo llevamos en el corazón, y ese es el mejor monumento que se le puede hacer»; y dijo sentirse hija de la Revolución, que le permitió a una mulata, hija de zapatero, nacida en un ambiente marginal, llegar a ser una intelectual orgánica.
(Fuente: Granma)