Apple sufrió una importante caída en el valor de mercado, al perder unos 314.000 millones de dólares tras los aranceles impuestos por Donald Trump. Esto provocó una disminución del 9 % en el precio de sus acciones y generó una reacción negativa que afectó a las principales empresas tecnológicas, conocidas como el “Magnificent 7.”

En total, las pérdidas en el mercado superaron el billón de dólares, vinculadas al anuncio de aranceles recíprocos.
China, lugar donde se produce la mayoría de los teléfonos iPhones, fue particularmente afectada por los aranceles, que subieron de 34 % a 54 %. Otros centros de producción como India y Vietnam también enfrentaron aumentos en sus tarifas, incrementando los costos de fabricación. Aunque Apple intenta diversificar la producción fuera de China, las nuevas medidas limitan sus opciones.
Las pérdidas impactaron también en empresas como Amazon, Meta, Nvidia, Tesla, Alphabet y Microsoft, con una caída colectiva de más de un billón de dólares. Además, los aranceles han generado incertidumbre en sectores como el de los semiconductores, perjudicando empresas como Nvidia y Broadcom.
Mientras tanto, las 500 personas más ricos del mundo vieron una disminución conjunta de 208.000 millones de dólares en su riqueza, siendo los multimillonarios de Estados Unidos los más afectados.
La guerra comercial iniciada por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado un impacto significativo en los mercados internacionales, especialmente en el estadounidense. Al cierre de la jornada, los índices Nasdaq, S&P 500 y Dow Jones de Industriales alcanzaron niveles similares a los de la primavera y verano de 2020, cuando se implementaron las restricciones más severas debido a la pandemia de COVID-19.



En el ámbito tecnológico, el Nasdaq cayó un 5,97%, mientras que el S&P 500, que agrupa las 500 empresas más importantes de Estados Unidos, retrocedió un 4,84%. Por su parte, el Dow Jones cerró con una disminución del 3,98%. Estos índices registraron sus peores resultados desde mediados de 2020, con el Nasdaq experimentando su mayor descenso desde marzo de ese año.
La volatilidad fue una constante en todos los valores. Empresas textiles como Ralph Lauren y Nike sufrieron reducciones del 16,3% y 14,44%, respectivamente, debido a los nuevos impuestos aplicados por Trump a países asiáticos como Vietnam, donde estas marcas tienen producción. El sector tecnológico también se vio afectado, con caídas del 9,2% para Apple, 9% para Amazon y 7,8% para Nvidia, empresas que dependen en gran medida de las cadenas de suministro internacionales, especialmente de China, uno de los países más perjudicados por las políticas arancelarias.
El dólar también se debilitó frente al euro, que alcanzó un valor cercano a 1.11, así como frente al yen japonés. Además, la rentabilidad de la deuda estadounidense disminuyó. Los mercados asiáticos fueron los primeros en sentir el impacto, con caídas cercanas al 2%, seguidos por las bolsas europeas, que también registraron números rojos. En Europa, el IBEX 35 perdió un 1,19%, aunque amortiguó mejor el golpe en comparación con otros índices. Entre los grandes valores, Repsol y Banco Santander destacaron con pérdidas del 5,35% y 5,2%, respectivamente, mientras que Inditex y BBVA retrocedieron un 2,11% y 1,53%. Iberdrola, en contraste, ganó un 3,19%.
En Asia, los índices también mostraron retrocesos debido al giro proteccionista de Estados Unidos. El Nikkei de Tokio cayó un 2,77%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong perdió un 1,52% y el Kospi de Seúl un 0,76%. Las bolsas de Shanghái y Shenzhen también cerraron con pérdidas del 0,24% y 1,4%, respectivamente. En India, el BSE Sensex disminuyó un 0,42%.
Trump aprovechó el llamado «Día de la Liberación» para anunciar un arancel universal del 10%, acompañado de impuestos adicionales de hasta el 49% para ciertos territorios. La Unión Europea enfrentará un arancel del 20%, China del 34% y Japón del 24%.