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Crece rechazo a reinclusión de Cuba en lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo

El presidente de Estados Unidos demostró que sus decisiones serán, otra vez, guiadas por caprichos, pues a las polémicas medidas de su primer día en el cargo, decidió añadir una nueva infamia: revocar la exclusión de Cuba de la lista de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo, firmada por su antecesor, Joe Biden.

La comunidad internacional, una vez más, ha alzado su voz en contra de la nueva medida, llamando a la normalización de relaciones y al total levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero.

Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, rechazó la decisión en una sesión del Consejo Económico destacando que, ante las nuevas sanciones, Cuba cuenta con el apoyo de Venezuela para juntos avanzar y construir la felicidad y la paz a la que tienen derecho ambos países y toda América Latina.

La nación bolivariana ya había denunciado la nueva inclusión de Cuba en la unilateral lista, mediante un comunicado en el que calificó el hecho como «un acto de hostilidad que contradice los principios del derecho internacional y desvirtúa los esfuerzos globales por la paz y la cooperación».

Por su parte, China enfatizó la falta de motivos para la decisión adoptada por el Gobierno estadounidense. «Esta práctica demuestra que las listas unilaterales y los mecanismos coercitivos de Estados Unidos son arbitrarios, y que la reiterada utilización de acusaciones infundadas contra Cuba para imponer sanciones unilaterales carece de fundamentos, exponiendo plenamente el rostro hegemónico, autoritario y acosador de EE.UU.», afirmó el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun.

Rusia también condenó la medida estadounidense contra la Mayor de las Antillas, mediante un comunicado de su Cancillería. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo que «es evidente que en realidad no se trata de la lucha contra el terrorismo. La anterior administración estadounidense declaró que no había evidencia de que Cuba apoyara el terrorismo internacional. Y esto sigue siendo un hecho innegable».

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) también rechazó la revocación de la salida de Cuba de la lista de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo, calificando el acto como «arrogancia que pretende causar graves daños al noble pueblo cubano», mientras que exigieron el retiro de la nación de esa lista, «hecha a la medida ideologizada del imperialismo».

El Gobierno de Namibia se pronunció a favor de la Mayor de las Antillas en un comunicado del Ministerio de las Relaciones Internacionales y Cooperación, mediante el cual calificó la decisión tomada por el Presidente de EE.UU. como una «táctica más bien injustificada de retrasar la normalización en las relaciones diplomáticas entre las dos naciones vecinas».

El reclamo se extendió, por igual, en diferentes partidos, fuerzas políticas y movimientos de solidaridad de países como República Dominicana, Argentina, Bélgica, Panamá y Serbia.

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